La moda reciente de adaptar cómics y novelas gráficas a un formato de largometraje, ha dado cabida a que varias obras poco conocidas den el salto hacia la corriente principal donde por lo general cosechan algunos fans extras además de aquellos que son ávidos desde los tiempos en que su narrativa era a través de hojas de papel, obras como Ghost World de Daniel Clowes, From Hell de Alan Moore o American Splendor de Harvey Pekar, eran adaptaciones libres campechaneadas con tributos a la obra de sus autores, un poco de la narrativa original con algo de cosecha de los directores en los proyectos, hacen perfectas introducciones a las obras de los autores originales.
Brian Lee O'Malley dedicó los años de 2003 a 2010 a narrar un cuento acerca de un jóven que desdibuja muy a su modo la línea entre la realidad y la fantasía del videojuego y los cómics: Scott Pilgrim es un pequeño avatar acerca de una generación que ama sentirse poderoso a través de hongos y medir su vida en corazoncitos. Las novelas de O'Malley fueron adaptadas al cine por otro gran aficionado de la cultura popular, Edgar Wright, autor de otras dos peliculas tributo, Shaun of the Dead y su tributo amoroso al género de Zombies, y Hot Fuzz, la comedia dedicada a las peliculas de acción.
La trama básica de la historia es: Scott se enamora de la misteriosa chica de cabello color rosa Ramona Flowers, pero para poder ser su novio, tiene que derrotar a los siete "exs" malvados que vigilan sus movimientos, lo que origina un cuento mágico donde Scott empezará a ver su vida como un videojuego donde todos sus conocidos son personajes de una ficción que lo lleva a derrotar a cada uno de los villanos de su videojuego/vida amorosa, además de aprender cosas nuevas acerca de si mismo y la chica que desea.
Mientras que la novela ahonda no solo en la vida personal de Scott y sus amigos, la película trata de dar una embarrada acerca de las personalidaes de los personajes principales, una pequeña introducción a la vida de Scott y los misterios de Ramona, que dejó fuera tramas importantes como la relación de Knives Chau con su familia o la historia de Ramona coqueteando y saliendo al mismo tiempo con ambos gemelos Katayanagi, aún así, personajes como Wallace Wells o Kim Pine reciben su buena dotación de escenas que los vuelven memorables.
Los actores seleccionados fueron acertados salvo los personajes principales, Michael Cera como Scott deja mucho que pedir, sobre todo considerando que Scott es un gañan que utiliza a las chicas y es demasiado infantil, y Mary Elizabeth Winstead como Ramona, quien no refleja la verdadera personalidad de Ramona, quien busca aislarse de la gente para evitar salir lastimada (actitud que se vuelve determinante para la trama del cómic), dicho sea de paso, Kieran Culkin agrega toda una nueva dimensión de asombro gay a la figura del borracho y ligador empedernido Wallace Wells.
La música y lo gráfico, factores fundamentales de la cinta, saltan estrepitosamente ante uno, una gran producción visual y el trabajo musical de gente como Beck y Nigel Godrich, traen a la vida los momentos mas especiales de las páginas, haciendo su propia versión de Sex Bob-Omb y de las demás bandas ficticias del universo alterno de Toronto.
Para muchos de esta generación, SPvsTW es un hito generacional que recordaremos con cariño en nuestras vidas adultas, y es fácil darse cuenta, la fórmula de grandiosos efectos visuales, la lluvia de referencias y una historia de amor adolescente lo hacen que sea icónico para todos los que la ven, y alguna vez han tenido un Gameboy en sus manos, o un corazón por el cual pelear.